jueves, 1 de febrero de 2018

Penélope



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¿Caíste en cuenta? 
La luna ha sido nuestro caleidoscopio de energía 
del rojo al azul, luego blanco.

Reflejando el idioma de la vida,
una pieza fundamental en esta máquina de cemento
tan superflua como catártica.

Un día puedes ser tan belicoso como sutil,
otro sólo silencio y paz,
finalmente, terminas siendo el mismo.

El verano llega a su apogeo
una alienígena se balancea en su columpio hecho de estrellas 
con asiento de caracolas y despidiendo cometas en cada bamboleo. 

Lanza un grito al infinito 
se difumina a cada segundo,
se deja llevar por la gravedad.

Finalmente, 
se recuesta en el suelo de su hogar,
se amarra las trenzas en un cabello que poco a poco crece.

Uno,
dos,
tres.

Repite lo mismo,
uno,
dos...

La alienígena no tiene nombre,
sólo conoce de frío, hielo y un corazón en hibernación, 
ella se fue dejando al pájaro azul quieto dándole libertad eterna.

No necesita de lamentos 
o lágrimas,
sólo quería decirle al mundo que lo amaba.

Siempre estará en lo alto 
paseando estrellas sobre su rostro,
tejiendo sueños,
destejiendo esperanzas cada noche,
alienígena ya tiene un nombre...
conóceme,
soy Penélope.

¡BUENOS DÍAS MUNDO! BESOS DE LUZ A TODOS. 

- Ali