miércoles, 21 de diciembre de 2016

Queen

Aún recuerdo la primera Navidad sin ti, sin tus hilarantes comentarios o sarcasmos familiares, sin tus palabras de aliento y emoción infantil al llegar la nochebuena. Recuerdo que la última vez fuiste el primero a quien abracé, nadie presumía que meses después partirías sin retorno en una danza a la eternidad.

Recuerdo haberte regalado el casete que habías perdido alguna vez en la mudanza a la casa donde pasé mi infancia; 'Live Magic' de Queen, tu banda favorita. Recuerdo que ese mismo 24 - en la tarde - le grité su vida entera al proveedor de LP's porque no llegó el pedido del 'Made in Japan' de Deep Purple. ¡55 dólares señor! ¿¡Hice el pedido desde noviembre para que a pocas horas de nochebuena no se lo llegue a entregar a mi padre!? ¿Sabía que es el regalo perfecto? ¿¡Ah!?. Sí, una Ali sacó todo el carácter en ese breve instante ante los ojos atónitos de un señor pelucón, barbón y cuarentón coleccionista de música retro, su solución a todo el ajetreo fue: "Le devuelvo los 55 dólares señorita, despreocúpese, pero a cambio le entrego un casete... es el último que me queda y es de colección. ¿Lo conoce?". Sin dudarlo acepté la ganga con gran emoción y guardé en mi bolso dicho casete negro con detalles rojos, blancos y un Freddy Mercury con su famosa casaca amarilla, esa noche una sonrisa se dibujó en el rostro de mi padre, unas pequeñas lágrimas cayeron por sus mejillas y le prometí que para su próximo cumpleaños tendría entre sus manos el LP de Deep Purple que tanto añoraba desde 1992, ese suceso nunca pasó, solo me queda el recuerdo de una de las más valiosas intenciones que hice en mi vida y que contaré como anécdota personal.

Solo faltan 4 días, sería la segunda Navidad sin ti y aún parece insólito que no me despiertes con tu voz rasposa o tarareando alguna melodía de Looney Tunes el 25 a las 8am exigiendo el desayuno de pavo, pavo, pavo y más pavo. Es duro a veces querido lector admitir que las personas más importantes no están presentes en momentos claves, ¿pero saben algo? En vez de deprimirme o lamentar el destino, me lleno de fuerza natural, de ganas de continuar en este camino y de lograr todos mis sueños pese a las carencias. Solo somos dos: mamá y yo, mi pequeña familia, mi pequeña y adorada familia. Así como amo vivir el día a día, también amo verla sonreír, protegiéndola en silencio pese a la adversidad - o maloentendidos - ella no es expresiva, es demasiado cerebral, yo una soñadora empedernida. Somos como el agua y el aceite pero unidas por el milagro de la vida. Te amo mamá, gracias por todo, aún falta muchas lunas por recorrer, eres el sol que controla mi rotación y yo, tu pequeña y única luna distraída.

Nunca dejaré de mirar al cielo cuando recuerdo, sin ánimos ocultos o misteriosos me muevo a ritmo del viento danzando de nube en nube, solo mi estrella me hace pisar tierra, ¿y saben algo? Me encanta.

Hoy es día de poner en bandeja los buenos momentos vividos, de alegrar el día a día y nunca olvidarse de las promesas. Buscaré mi agenda para escribir o pintaré un mandala en nombre del amor, de la vida, de los sueños, del presente, de ti, de mi, de nosotros y de quienes nos rodean.

Ali regresa a su luna, el verano empezó hoy en mi hemisferio y no tengo miedo al futuro. Espero y no desespero estrella, es hora de brillar. ¡Feliz Navidad a todos!

Atte. Aldine.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Soy luna

Esta vez insistiré: no hay referencias explícitas o implícitas, las circunstancias me incitan a restringir ciertos fundamentos para dar pase a nuevos aires, y es cierto, todo cae por su propio peso sin ánimos de ofender a nadie.

Soy la luna, sobre expuesta, aquella que todos miran al anochecer, varios especulan sobre su verdadero propósito, se preguntan que habrá detrás de tanta luminosidad, de tal presencia en medio de la penumbra; muchos creen que solo anuncia tempestades, otros que hay un gran misterio que vale la pena averiguar. Yo lo llamo: Vivir.

Me rodean infinitas estrellas, sé que no soy la única luna en el firmamento pero dentro de mi zona de confort irradio la suficiente energía para llenar corazones e inspirar mentes. Muchos intentaron pisar mi espacio vital, muchos llegaron a invadir mi terreno, me despojaron de todo, me golpearon, me escupieron, blasfemaron en mi contra y no moví ni un dedo para evitarlo. Sola me quedé, dando señales continuas de existencia en medio de la penumbra, el eclipse llegó, me escondí por temor al daño, luego llegó el Sol preguntando: ¿Qué sucedió?, yo respondí: Nada.

Aquel sol me indicó cual era el camino, si era necesario dar miles de vueltas a la Tierra para llegar al punto exacto, esparcir mi luz interna para dar vida a nuevos momentos, varios me observaron sin entender el suceso, pocos lo comprenderán, pero lejos de decaer ante tanta maldad, me impuse con fuerza natural.

Luego llegó un cometa, rozó contra mi superficie parte de su cola estelar y pidió perdón, desde ese día somos amigos y cada vez que aparece le narro mil y un historias que los humanos me cuentan en sueños, canciones, poemas y palabras a la medianoche. Es muy importante tener un buen amigo cuando más lo necesitas, y en este caso, no fue solo uno, fueron varios y ahora muchos cometas me visitan o preguntan por mi. Yo bien, muy bien, ¿y ustedes?

Así pasó el tiempo, no recuerdo exactamente cuánto, pero una noche volvió. Quedé absorta al apreciar aquella estrella que había sido absorbida por un agujero negro, y que gracias a su propio polvo estelar regresó del inframundo. Me contó que no le importaba esperar siete mil millones de vidas para volver a verme, yo le agregué: 'siempre estaré aquí'.

Después de eso, cada uno avanza por su lado, de vez en cuando nos cruzamos y cuando es hora de descansar, nos enviamos luz, cuando ambas fuerzas colisionan se forma una belleza astronómica inexplicable aún no descubierta. Ese será nuestro eterno secreto.

Hemos construido senderos que regresan a un mismo punto, soy luna, eres estrella, el tiempo pasará y ambos seguiremos brillando. Agradezco a la vida y a todo ser supremo haberte encontrado, fue una temporada larga y tediosa, nunca olvides que cada sacrificio tiene su recompensa si se hace con el corazón y algo de razón.

Sonríe siempre, cuando lo haces, tu luz brilla en cantidades inesperadas y cura el alma a quienes te rodean.

- Ali

sábado, 12 de noviembre de 2016

Conociendo a Ali - parte 2

En la primera parte de este post expliqué brevemente cuáles son mis gustos en temas personales, olores, sabores, detalles y como lo prometido es deuda, esta es la segunda parte. 

- Amo bailar, de cajón puedo asegurarlo, dentro de mi vida tengo ciertos espacios especiales para dedicar a algunas de mis pasiones, una de ellas es dirigir mi energía a la danza, aquella que me transporta a otro universo cuando dejo de lado las formalidades periodísticas, guardo los lentes, me pongo las zapatillas y mis piernas vuelan al ritmo del viento; lo admito, no soy la mejor danzante pero, ¿saben algo?: La música es mi vida, es como el alimento diario del cual depende mi existencia, en este caso, el ritmo de una canción cura todo desde el fondo y espanta a millones de demonios internos que rondan mi mente. 
- Soy una melómana empedernida, cualquier estilo musical puede agradarme, siempre doy una crítica constructiva a nuevas propuestas, si preguntaran cuál es mi estilo pues iría desde el pop, al rock antiguo, punk, algo de dance y volviendo al pop finalmente. No dejo de lado la ópera, onda retro y música folklórica, vivo en Perú, país pluricultural y adoro cuando empieza el sonido de quenas, zampoñas o tambores en una melodía, mis pies no se pueden detener y aflora mi alma producto de una fusión limeña, piurana y cajamarquina de 4 generaciones. ¿Mi banda favorita? Red Hot Chili Peppers, ¿mi cantante favorito? Hum, indefinido pero pienso que Maria Callas es la mejor voz que ha existido en este universo. 
- Siempre le di la contra a mis padres, ambos (virgoriana y capricorniano) tuvieron una única hija (acuariana) que sacó de sus casillas a más de uno - y lo sigue haciendo - puedo poner de cabeza el universo y volverlo a su sitio en un instante; es una de mis virtudes - defectos que no puedo ocultar, he recibido críticas por lo que hago, o lo que digo, pero, eso que más da, lo esencial es invisible a los ojos.  
- Ahora que llega el verano debo admitir que desde siempre he amado el invierno, y aún sigo pensando lo mismo, sin embargo algo cambió en mi ser para siempre y desde ese día - para siempre - aprecio cada momento existente, sea la estación que sea. 
- Tengo una fobia extraña: mariposas. Sí. No pregunten porqué, solo les tengo pánico, si veo una rondando a 50 metros de mi espacio vital (jajaja) salgo corriendo con los vellos erizados y el pulso acelerado; hace dos días una se posó en la ventana de mi dormitorio y créanme que derramé mil lágrimas mientras mi mamá la espantaba y yo corría a esconderme detrás de mi ropero. Eso si, amo a los animales pero mi fobia puede más que todo frente a estos seres tan amados por el 99.9999...9% de la población.
- Tema aparte, si me dieran a escoger una cita romántica preferiría ver el mar al atardecer un día de verano o primavera, posiblemente una cena a la medianoche con velas en el lugar menos pensado y de la manera más casual, las formalidades no van conmigo. Otra opción sería tener un picnic a borde de un lago (haya frío o calor) o sentir el pasto fresco en mis pies descalzos mientras corro contra el viento y luego rodando como niña; mi última alternativa - imposible - es cumplir el sueño de ver un amanecer abrazada a esa persona, en silencio, abrigados solo por una manta y en la cima del mundo, riéndonos de la vida, sin preocupaciones, tener el mundo a nuestros pies y soñar que no existe un mañana, luego prepararle el desayuno y hacer el amor como desquiciados hasta decir basta. ¿Qué? Es una breve confesión, casi imposible de realizar.

Eso es todo por ahora, más adelante podré descifrar mayores cosas y podrán conocer más cosas de mi. Gracias por seguir aquí, los amo ¡besos cósmicos a todos!

Atte. Ali.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Love myself

- 'Buenos días princesa, sonríe que ya amaneció, rise and shine' 

Mi cuerpo aún débil por los medicamentos se recompuso en un instante, mi mente nublada se despejó tras leer esa pequeña pero significativa línea, era todo lo que necesitaba, no flores, ni regalos caros o dinero por montones entre mis dedos; solo eso, amor y amor inocente. 

Una bocanada bajo este sol primaveral me retorna a la realidad, camino por las mismas calles, observo de reojo un grupo de palomas volando por el cielo mientras avanzo presurosa a la oficina al amanecer, pictures in my mind on replay... I'm gonna touch the pain away. Subo por el ascensor, avanzo unos cuantos metros, llego a mi lugar, saludo a mis compañeros, me acomodo y empiezo mi jornada habitual. Cansada de la monotonía empiezo a pintar un mandala en la web, sus colores me mantienen distraída mientras las noticias corren como reguero de pólvora a cada segundo. Un mensaje al celular me saca de cuadro, es mi amiga comentándome sobre nuestro proyecto, las palabras fluyen hasta tocar el tema amoroso, no puedo evitarlo, ella atraviesa el mejor momento de su existencia junto a una persona que día a día lucha - con una paciencia infinita - para que vuelva a creer en el amor. Yo me siento feliz, agradecida por ser parte de su complicidad y ayuda espiritual, su felicidad es la mía. 

"Got me speaking in tongues the beautiful it comes, whitout you" me anuncia una canción, recuerdo que 'esa' misma canción fue la que me ayudó en un momento crucial, donde pensé que todo estaba perdido y era víctima de ataques de ansiedad en medio de la depresión. Recuerdo perfectamente escucharla en mi celular mientras me llevaban de emergencia al hospital, la taquicardia se aceleraba a cada paso y mi único medio para mantenerme en paz fue esa melodía, Recuerdo también, quitarme los audífonos y dejarlos a un lado cuando ingresé a sala de atención, cuando temerosa balbuceaba disparates y una mano tibia tocó la mía que estaba helada por el pánico, alcé la mirada y ahí estaba, ahí fue donde todo empezó, la taquicardia seguía, el viento ingresó por la ventana y algo inexplicable nació. Sequé mis lágrimas mientras le contaba sucesos desafortunados, de cómo el miedo invadía mi vida a pocos días de celebrar mi cumpleaños número 25, del temor a morir, a dejar este mundo sin haber encontrado una respuesta a tanta espera. Y ahí estaba. Estábamos.

"I'm gonna put my body first and love so hard 'til it hurts", tan profundo como sea posible, ahí en el inframundo y saliendo a flote como un pequeño saltamontes, las personas se cruzan en el momento adecuado de la vida, todo sucede por algo y las decisiones se toman cuando son necesarias, eso aprendí este año y quedará grabado para siempre en mi memoria.

"I know how to scream my own name". Sé cómo acelerar el tiempo sin dañar nada, sin cambiar algún detalle, tengo el poder de volver la noche un día, de convertir la energía en infinito, de quedar grabada y trascender por siglos. 

El verano se acerca, falta un mes para volver a disfrutar del mar, del sol, la arena, la brisa, para caminar descalza al ocaso y ver el horizonte si acaso un avión, un barco o la vida me trae este deseo de regreso, un deseo inmenso de ser feliz, de gritar al mundo sin miedo a nada, de tocar dos ojos negros como la noche, de respirar en la misma sinfonía, de morder la misma alegría y sobre todo, amarme a mi misma. 

I'm loving myself, today, tomorrow and all the rest of days until this secret and promises could be real, don't be afraid, be yourself and do your plan, make the days an especial gift for you and smile like ever. I'll waiting, in secret, protected and hopeful. Including the darkness wants to destroy me soon, my soul is more powerfull like another universe. 

Atte. Ali

sábado, 15 de octubre de 2016

Conociendo a Ali

Muchas personas a mi alrededor conocen de mis gustos algo estragados, locos o poco convencionales, por ello, en este sábado primaveral detallaré aquellas curiosidades que me caracterizan. Si compartes conmigo pocas, algunas o todas, ¡házmelo saber! siempre es genial aprender de los demás y tener miles de temas de conversación:

- No sé por donde empezar, no tengo una idea de mis gustos, pero algo es cierto: amo el chocolate blanco; el color rosado me caracteriza desde que tengo uso de razón, nunca he recibido flores, ni en casa, ni en la universidad, menos en el trabajo, pese a todo, adoro las margaritas y los tulipanes; ambos aromas me recuerdan a primavera, a verano, al sol entrando por mi ventana y despertándome. 
- Siempre soñé con arribar a un hogar iluminado, con cortinas azules traslúcidas decoradas finamente con flores pequeñas en sus bordes; un jardín, un jardín donde podría por fin plantar un árbol, sembrar flores, muchas flores, tener un bio huerto, correr, hacer ejercicios y muchos aspa de molino a todas horas, no necesito de una piscina, tengo pánico a ahogarme porque no sé nadar (por mas esfuerzos que haya hecho en aprender). Eso sí, quiero que muchos perros me reciban cuando llegue, no se asusten, con 2 o 3 bastarían, lo siento soy amante de los animales y dentro de mis posibilidades trato de cuidar a quienes no tienen voz o alzar en alto un cartel si es necesario. No soy una revolucionaria neta, pero trato que todo esté en orden para cualquier momento. 
- ¿Maniática de la limpieza? Sí, esa soy yo, una persona que ama el orden, que busca ambientes con olor a canela, flores o manzanas. ¡Oh! Aromas frutados, son mis preferidos al momento de comprar cremas cosméticas o perfumes, hasta ahora - y para siempre - uso una crema con aroma a manzana y fresas, mantiene mis manos suaves y mi cuerpo en su sitio; tampoco rechazo los aromas a miel o cereales, menos a la vainilla y lavanda, soy creyente de la aromaterapia y técnicas de relajación. 
- Risas aparte, si me preguntan qué prefiero: ¿o joyas y diamantes o lazos con flores? Escogería los lazos, ¿por qué? La respuesta es simple: "La simplicidad es la verdadera clave de la elegancia". En ese aspecto, confieso que me gustan las blusas con flecos y vuelos para que sean llevados por el viento mientras camine, los jeans azules puro, los sacos marrones o beige son otras de mis debilidades; un punto fundamental: los vestidos, son perfectos para cada ocasión, mejor aún en verano donde el calor merita una buena dosis de sensualidad y coquetería disfrazada en telas decoradas con flores o de colores llamativos - veáse rojo, azul o negro - también las formas lineales son mis favoritas, pero ojo, hay que saber usarlas y combinarlas. ¿Tacos, plataformas, zapatillas o botas? ¡Todas! No soy fanática de los zapatos, pero hay que apreciarse de vez en cuando en unos buenos high heels o corriendo con tus zapatillas de siempre sin perder el estilo. ¿Me maquillo? Pues casi nunca, solo cuando es necesario sea una cena, fiestas, eventos corporativos o cumpleaños, más allá de eso, no. Mi abuela siempre me repetía: "Menos es más Aldine, que te conozcan natural y cuando sea la ocasión, deslumbra". Gracias Olga. 

Basta por hoy de estética, y vayamos a la música, o el arte, la literatura o el periodismo, el baile o la actuación, el cine o el teatro, y miles de gustos que me demoraré una vida en explicar. En el siguiente post les seguiré mostrando un poco más de mi interior, de este interior que se llama: Ali en la Luna.

Besos. 

miércoles, 12 de octubre de 2016

Bandera de paz

Seguramente debí haberte dicho cuánto significabas para mi en ese momento. Vivir de promesas no te lleva a nada, fácil en otra vida pude haber sido tuya por completo y así evitar mayores desenlaces, hoy, luego de encontrar tus cartas en medio de la oscuridad pude entender que nada es lo que parece. Nada. 

Volveré a repetirlo y espero que comprendas el mensaje: todos poseemos lo que merecemos; posiblemente no tuviste el coraje suficiente de luchar por un sentimiento o quizás este nunca existió de manera intensa, solo fue una emoción de momento o solo me dejé llevar por tu hilo rojo, el cual, aún mantengo conectado al dedo anular como anillo eterno. 

Sueño que estás presente, corres, buscas, huyo, salgo despavorida ante tu presencia y me refugio en mi soledad. No, descuida, no hay nadie acechando mi corazón pero tampoco pretendo abrirlo fácilmente. Si las palabras fueran cuchillos, hace rato hubiese muerto con cada verso que salió de tu boca. 

'Eres como una luz al final del túnel, ¿sabes? un rayito de esperanza en medio de tanta penumbra', cierro los ojos y evoco instantes. Sé que han de querer matarme quienes me rodean y puedan leer esto, pero es mi verdad, atravieso una etapa donde borro con el paso de los días promesas que no valen nada y quedaron en la mente, situaciones que alimentaron el alma, sentimientos y dieron vida al corazón. 

Quisiera encontrar soluciones rápidas, como tú - mas que nadie - comprenderás, desearía ser tan práctica como tu razonamiento voluble y lavarme las manos ahorrándome mayores explicaciones; pero no, no soy así, no es mi naturaleza. Me tragué, me trago y me seguiré tragando cada agravio propinado en mi contra, seguiré mi camino, estoy bien como estoy, no debes de pedirme perdón o arrodillarte. No impediste nada para que logren humillarme no estuviste aquí para calmar mis demonios, dejaste la batalla en mis manos y fingí indiferencia ocultando mi terror y me desvanecí en el firmamento, pero ¿sabes algo? no te guardo rencor; no, prefiero callarme y dejar que la vida se encargue, todos cosechamos nuestros actos y nadie puede escapar del destino. 

Sí, eres la única excepción a la regla, aquel reglamento que me transportó a otra dimensión, la cual, me hizo creer nuevamente que los sueños se hacen realidad, que vale la pena esperar y firmar con sangre un compromiso que quedará de aquí a siete mil millones de vidas más, pero no, nunca lo harás y es comprensible.

Algo temporal: regresa a tu mundo, regresa a tu nido, te están esperando, déjame seguir volando en mi cielo, deja que mis alas atraviesen lugares inhóspitos y me den una respuesta. El sol me llama y nuevos horizontes se pintan al amencer.

Tu mayor paz será aquella que te dé la respuesta a tanto tormento, confía en ti, el tiempo cura todo.

- Ali

sábado, 10 de septiembre de 2016

Luna y sol

Quiero que sepas hoy,
el sol ilumina el ambiente,
todos sonríen
nadie teme al mañana
dime que quieres
o si hay algún genio atrapado.

¿Es necesario decir palabras?

Las fuerzas cósmicas hicieron efecto,
una vida distinta
mostrando su mejor cara
hemos experimentado en nuestras vidas el amargo y el veneno,
la muerte y el renacer,
hoy es fruto del ayer
aquel ayer,

 cargado de emociones.

Quiero que sepas hoy,
que las cosas simples no se buscan,
llegan,
y llenan.
Llenan agujeros negros en el cielo,
en el corazón
el alma
mi ser
tu ser 
nuestro universo.

Aromas de mistura errática
inversamente dirigidas en el cosmos,
una luna en primavera
y tú, el sol de la galaxia.

Luna y sol se juntan,
e intercambian experiencias
vuelves a sonreír
sales de tu eclipse
me llenas de fe
entro en mi realidad,
hoy sé quien soy.

Quiero que lo sepas hoy,
que es tiempo de los dos
tu y yo
sincronizados
en la misma estrella.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Para papá

Naciste un 19 de enero, y te marchaste un 19 de setiembre sin avisar. 
Faltan pocos días para conmemorar un año de tu partida y parece ilógico la cantidad de sucesos que se han registrado en estos 12 meses. Siempre tan callado, ausente, imponente e irreconocible por momentos, así eras tú papá, un ser tan relevante en mi vida como místico por temporadas. Ibas y venías cual flashes en la oscuridad, iluminabas cada paso que daba desde tu tribuna y auto exilio. Cada mensaje codificado en mi vaivén personal, eso eras tu.
Las veces que compartimos en mi infancia fueron contadas, siempre andabas de viaje, ocupado en tu trabajo, departiendo momentos con tus amigos, familia, nuevamente de viaje y así, un círculo vicioso de nunca acabar.
No te culpo, fueron las circunstancias de una unión rápida sumada a vicios y fantasmas del pasado que crearon una bomba atómica de intereses perpetuos.
Me haces mucha falta, lo admito papá, extraño tu risa contagiosa y estridente irradiando toda la casa, extraño avistar tu mera presencia en el dormitorio de al lado, recostado leyendo un libro o jugando con Shiraz, cocinando tal vez un nuevo plato que viste en la televisión o preguntándome si había traído algún chocolate para la tarde. Repetidas veces me recordabas las metas que debo trazarme, de mi proyección a futuro, de lograr mis sueños sin importar el que dirán; al inicio no quisiste aceptarlo, pero mi ideal de vida era tan marcado que te resignaste una mañana y me dijiste – casi a regañadientes – que aceptabas mi forma de ser.
Una vez me recomendaste nunca detenerme pese a las heridas, por más dolorosa y humillante que sea, hoy es el momento donde debes estar orgulloso de mi, me diste la fórmula exacta para no doblegarme y renacer desde las cenizas. Uniendo piezas y destruyendo demonios con dulzura, matando golpes bajos con el silencio, gritando al viento en señal de victoria y un sinfín de otros puntos a favor que quedarán bajo siete llaves.
Tuve que volver al mundo real sin nada en las manos, sin ningún centavo, con miedo y frustraciones, ahora me ves aquí, parada frente a todos y escalando esta edificación tambaleante llamada vida.
Nunca olvidaré el último abrazo que nos dimos, las palabras de aliento y el perdón mutuo por 24 años de soledad ambivalente, ahora es diferente, la distancia que nos separa es directamente proporcional a las ganas de querer volver a verte. 
¿Tan cruel puede ser el destino, papá? Te unió a ella cuando supiste que vendría, luego los separó por circunstancias ajenas a mi existencia, tiempo después nos volvió a reencontrar, ya en mi adolescencia nos alejó - cuando más te necesitaba - nos hicimos más próximos con la enfermedad y finalmente nos dejó incomunicados en lo físico, más no en lo espiritual. Eres tu papá, eres tu quien pese a la diferencia de dimensiones cósmicas me sigues enseñando que todo sucede por algo en esta vida; que pese a las mil y un barreras que personas o demonios te interpongan en el camino y te quieran alejar de tu felicidad, hay una conexión espiritual y mental que es más fuerte aún e inquebrantable. 
Eso somos, tu y yo, separados en esta vida pero unidos por un lazo único. 
Tambaleo en el aire, vuelo a mi ritmo en el cielo y dejo semillas de esperanza en los demás, todo es más claro ahora. Ya vamos un año separados y así serán por más décadas. Eres el único que sabe lo que pienso, cómo nos reímos en sueños y caminas de la mano junto a mi cuando te invoco, envías ángeles en mi defensa y ahuyentas a terceros, pones todo en su sitio y me haces reaccionar. Estoy lista para esta aventura que dejaste pendiente, tu legado no será olvidado, nuestras generaciones sabrán quien fue Enrique Fernando Avila Reyes, nacido un 19 de enero de 1965 en Lima al mediodía y cómo superaste tus vicios e interrogantes sobre el verdadero significado de la vida.
Te amo papá, gracias por darle a mi madre la dicha de tener al lado a esta niña grande, de darme la sabiduría para seguir acompañándola día adía, a enseñarme a entender sus arrebatos y decisiones extrañas, a tenerle paciencia pese a la adversidad y sobretodo, a volver a creer que los milagros existen.
Naciste un 19 de enero, y te marchaste un 19 de setiembre sin avisar. 
Hace un año, mi vida recién iniciaba y ahora, no hay nada que me detenga. Un beso hasta el cielo. 

Tu hija, 
Aldine A. Avila Mármol.  

sábado, 3 de septiembre de 2016

Victoria

El sol iluminó cada rincón
esta espera no desesperó
la guerra terminó
atisbé en el horizonte una sombra
¿eres tú?
no hubo respuesta.

Sonreí al viento
mis manos sintieron otro aroma
volví a sonreír
un temblor en mis piernas me indicó que estaba por llegar lo menos esperado,
hace poco recibí un telegrama fulminante
me derrumbé - lo admito - 
luego seguí en pie y volví a sonreír.

'Hola', dijiste
¿Quién eres tú?
te ví fijamente a los ojos mientras cogías temeroso mi mano inerte y helada
me diste el soplo de vida que necesitaba
no me brindaste falsas promesas
solo una realidad caótica, que debe ser forjada día a día
¿Por qué yo?, pregunté extrañada
'Eres tú, no puedo creerlo'
¿Yo? ¿Quién yo?
'Tú, solo tu, quien completa mi rompecabezas'.

Abriste parte de tu saco y me mostraste el corazón abierto,
una pieza faltaba, 
corrí de tu mano a casa,
ingresamos,
busqué desesperada ese frasco,
¡Dónde está Ali, dónde esta!
Sonreí al verlo, a duras penas pude abrirlo,
el ambiente se tornó de otro aroma,
no había nadie,
solo él y yo.

El pájaro azul que me acompañaba en la ventana regresó,
el árbol movió sus hojas,
el gorrión cantó,
el perro gigante saltó de la emoción,
mis manos temblorosas acercaban cuidadosamente esa pieza,
'Tengo miedo', dije
'No lo tengas, aquí estoy yo y es una bendición', respondiste.

El resto de la historia es confidencial, 
abrí los ojos,
te vi a mi lado,
no necesariamente eras el príncipe azul que me contaron en las historias,
ni el héroe de las mil y un batallas,
eras solo un humano, completo e íntegro,
con esa pieza que te faltaba y que yo
- con mucho cuidado - 
había guardado celosamente.

¿Qué fue de aquel caballero al inicio de este libro? Se preguntarán.
Pues él nunca volvió
se quedó en una dimensión a la cual siempre perteneció,
pero, ¿saben algo? 
al final, la espera nunca desesperó, 
porque aquella espera dio resultado,
ahora mi corazón latía, no necesitaba de un verano o un invierno para darme cuenta que la felicidad no la buscas ni la encuentras,
llega
y llega, en el momento menos pensado.

El inframundo no existió,
ni existirá,
solo fue la utopía en un momento oscuro de mi vida,
de esta vida,
de la vida
de una Ali en la Luna. 

sábado, 30 de julio de 2016

The Story Of Us

*inspirado en 'The Story Of Us' by. Taylor Swift*



‘I used to think that one day we'd tell the story of us’ y es irónico, porque ahora lo estoy haciendo - de verdad - 
‘Now I'm searching the room for an empty seat because lately I don't even know what page you're on’ 
Y aquí estás, entre teclas, sonrisas, recuerdos, despedidas, engaños, amenazas y una larga lista de delitos culposos.


‘Miscommunications lead to far, love’, 
muy lejos, más allá de las barreras del sonido y cordura, 
‘and the story of us looks a lot like a tragedy now’, siguiente capítulo, por favor.


‘See me nervously, pulling of my clothes and trying to look busy’ 
e intentando algo que es obvio y muy recurrente, 
‘I'm starting to think that one day I'll tell the story of us, of how you were losing your mind when you saw me here’, 
y como yo perdí las pocas fuerzas en una lucha a muerte, en medio de pastillas, terapias, manos heladas, mentiras, cuchillos e inocentes.


‘I'm scared to see the ending, why are we pretending this is nothing?’ 
Es simple: tu cobardía sumada a mi caparazón venenoso.


'This is looking like a contest’, 
del cual ya sabemos quién ganará cuando suba a ese avión y parta sin decir nada a un país desconocido, en el mes menos pensado, con las personas más adecuadas, con sueños por concretar y arrastrando un olor a manzana en el viento sudamericano.


‘So many things you wish that I knew, but the story of us might be ending soon’, muy pronto, demasiado, 
Now I'm standing alone in a crowded room and you're not speaking’, es mejor así, nadie saldrá herido y tu ejército ganará.


‘Is it killing you like it's killing me?’ No.


‘And I don't know what to say since a twist of fate, because we're going down
… mientras tanto, alisto todo y veo papeles hasta que el momento llegue: yo, subiendo escalón por escalón, pasando la franja de seguridad, lejos de todo, en silencio. Desapareceré como el polvo, me juntaré con la luna y lanzaré luz desde la constelación más recóndita de la Vía Láctea. 


‘And the story of us looks a lot like a tragedy now’, mucho drama por hoy, ¿no?


 
Be yourself.


The end 

martes, 5 de julio de 2016

Introspección

Las horas pasan a cuentagotas
la histeria se incrementa
la espera no desespera
hoy no es un día común.

Faltan minutos y es salida
la monotonía ejecutiva abruma mi pensamiento,
ya no soy una máquina,
vuelvo a ser yo.

Dejo caer mi cuerpo en una nube imaginaria
no he vuelto a usar un vestido,
ni tocado una agenda,
menos pintar un mandala,
los colores se volvieron gris.

Terca yo...

Terca, terca, terca, terca, terca, terca, terca 

¡Terca!

Estúpido infantilismo e inocencia, ganas de respirar,
ya nada huele a manzana,
el cabello se secó,
los labios palidecieron,
pero las pupilas siguen vivas
mantienen ese brillo hasta que llegue el momento,
¿no es así?
solo es un invierno.

Solo eso,
invierno.

jueves, 16 de junio de 2016

Gorrión

Y como un milagro llegó el día, frío, bipolar y gris, donde junto a mamá decidí destruir aquellas píldoras. Pastillas, medicina, droga, muerte lenta. Los ojos marrones de ella me indicaban 'bótalos, no seas dependiente', mis manos frías temblaban al compás de las manecillas del reloj. No pierdo la fe, la esperanza y un sinfín de ilusiones infantiles, ya saben a lo que me refiero. Solo por hoy voy a dedicar un grito de libertad mientras dichos fármacos se diluyen lentamente en agua.
Cómo las odiaba, era una tortura contar las horas y beber un sorbo de agua junto a la pastilla azul, bendita pastilla azul, ¿recuerdas que te dije que no iba a depender de ti? Lo hice. Me siento orgullosa de mi misma.
Son pocas las veces donde creo que pertenezco a este mundo caótico, plagado de ira, dolor y malas personas; lejos de todo, volteo la página y me encuentro con un paraíso, algo así como cuando estoy en la Luna y me siento al lado de la ventana, bajo el mismo árbol, con la voz del pajarillo… pajarillo azul, azul, pájaro, ave, azul, azul. Demonios, ¿Dónde estás? Busco, salgo al campo, corro, lo llamo por su nombre, Ali tiene miedo, miedo de quedar sola, se había vuelto dependiente de ese animalito con alas. Oye un sonido a lo lejos, entrecierra los ojos, ¡es él! grita, error, no es su pajarillo azul, es otro, un gorrión, gorrión que le informa sobre el cambio de guardia ¿cambio de guardia? Sí Ali, cambio de guardia. 'Todas las aves que vengan son enviadas desde la tierra para tu protección'. Los ángeles hacen sonar las campanas, aquel gorrión se posa en mi cabello, entramos a casa.
Gorrión prefiere estar cerca de mi, tiene marcado en su pecho marrón grisáceo tres líneas blancas muy sutiles, tres, el número tres tiene un significado para mi, me toco el vientre, sonrío, una lágrima cae, continúo. Gorrión me indica que hay muchas salidas para tanta adversidad, que en un futuro no muy lejano deberé abandonar el autoexilio y dejar de escribir cartas desde el inframundo a la nada. Gorrión se indigna con tanta mala vibra, me picotea la oreja, me repite que no sea infantil, que madure y sonríe, la vida da vueltas. No le hago caso, mientras tanto, le propongo crear un hogar con cimientos de titanio y cortinas con hilos de diamantes. Amo las cortinas blancas de encaje y brillosas, contrastan con el sol de verano y llena de vida cualquier ambiente. 
'¡Hija! ¡Reacciona! Ya está listo el almuerzo, ven a la mesa', sentencia mamá. Miro los restos de aquellos fármacos diluidos en agua, los boto, se van por el caño. Camino rápidamente y empiezo una amena reunión junto a mi progenitora, está deliciosa la comida, mi nueva casa no es un palacio, ni mucho menos una mansión, pero tiene algo que nunca va a faltar: amor de verdad.

Pronto escribiré sobre mi humilde lugar de reposo temporal, mamá me dice que deje de escribir, ella también les manda saludos – desde su propia Luna – pero antes de ello, debo comer. Hasta pronto.  

miércoles, 8 de junio de 2016

Realidad

Arrodillada junto a la ventana, con los brazos colgando al vacío y el canto de un pájaro: ese es el panorama luego de tres días de silencio, silencio sepulcral, altanero y cobarde. Doy mi último rezo, mientras mil gotas de rocío caen en mis mejillas, el viento helado avisa que un inesperado invierno ha invadido mi primavera, sigo confundida, tengo frío, la temperatura es implacable y necesito abrigo, todo es en vano, mis brazos están congelados al igual que mis pies. Una presión en el pecho me avisa que es hora, hora de dejar atrás cada dolor, humillación, palabra no dicha, escondida, perdida. Reviso entre mi ropa si existe alguna capa, me coloco un poncho de hilo blanco para salir a caminar no sin antes poner en la cartera mi polvo de estrellas, una libreta, un lapicero, el corazón roto y una esperanza inquebrantable.
He vuelto a la realidad, no estoy en la Luna, no soy una alienígena ni mucho menos un ser estelar; soy yo, Ali. Un simple chica que buscó refugio en brazos prohibidos, aquella que recibió una herida mortal espiritual hace pocos días, la que salió de las cenizas y ha regresado a su cordura, quien dejó las pastillas, que retomó su pasión (el arte) y sobretodo, quien decidió amarse a si misma pese a la adversidad. Sentada en una sala de redacción me encuentro, mirando la ventana, viendo como las aves pasan e imaginando un mundo que no existe, un universo paralelo lleno de perfección, lo peor de todo es que fui yo quien lo escribió, un par de ojos vuelven a la mente, un adiós caótico, cargado de mentiras, odio, demonios, olvido, calumnias, manipulación, interés, cobardía y fe.
Fe, fe de volver a verte, en no olvidarte, en revivir en otras 7 mil millones de vidas más y hasta el infinito para ser felices por fin. Maldita sea la hora, el momento, la circunstancia, el sabotaje, todo. Debo hacerme la idea que jamás serás mío, nunca podré verte al amanecer acariciándote el rostro y sonriendo abrigado a mi pecho, todos mis sueños murieron, se congelaron, ¿y yo? Aquí, sentada, recreando mi mundo oyendo la misma canción – nuestra – en la radio, gritando en silencio y corriendo por todos los pasillos de este laberinto llamado realidad.
Unas manos oliendo a manzana cubren mi rostro desencajado, secan las lágrimas y sienten el viento frío limeño. Voy sola al cine, me siento en la butaca final, me hago 'bolita', veo una película de Disney; el nombre de la protagonista me recuerda a esos días donde pasaba esas mismas manos con aroma a manzana por mi vientre aún plano pero que florecía en su interior. Violetta, Luna, Luna Violetta. Fernando, Rafael, Rafael Fernando. Hubiese sido perfecto saber qué color de ojos tendrías, si heredabas mi cabello o el hermoso alboroto de él, si tenías el poder de volver el día más frío en un verano con tan solo mostrar tu sonrisa, si gritabas por las noches para cantar o investigar algún texto de medicina, fácil hubieses salido corriendo – como ambos – en búsqueda de nuevos horizontes, no lo sé, Dios sabe porque hace las cosas. Tomo un sorbo de agua, sigue la proyección, llega el final, la protagonista encuentra por fin su destino, salgo de la sala, un poco identificada - no voy a negarlo - todos me miran, me siento acosada, corro al baño y me veo al espejo, una anciana de cabellos dorados me pregunta si soy actriz, le respondo que no, me mira nuevamente y me repite '¿segura? Eres muy linda como para desaprovechar un chance, éxitos'. Quedo en jaque, me lavo la cara sin ni una gota de maquillaje, estoy roja; mis mejillas y labios rosados hacen contraste con mi saco de cuero rojo, mis jeans azules, mi blusa blanca y mis botas de tacón marrón claro. 'Me veo bien', sonrío.
Camino todo Larco rumbo al paradero, llego a Petit Thouars, tomo el bus a casa, 'será un largo tramo', pienso, cierro los ojos y me concentro. Vuelvo a sonreír en silencio, llego a casa, saludo a mamá, ceno, la misma rutina de siempre, el mismo cuento de siempre.

¡Alto! Me olvidaba, Ali sigue en la Luna. 
Sueño y regreso a mi universo, esparzo un poco de polvo de estrellas en el pasto humedecido, el invierno se esfumó, ha salido un sol espléndido en mi hogar, mientras que a lo lejos un grupo de personas de asoma, ¿Quiénes son? ¿Qué quieren? No tengo miedo, creo que ya sé a que vienen. Prendo la estufa, cocino un poco de pasta, las buenas nuevas se aproximan, un viaje a Júpiter es mi próximo destino. Tal vez si, tal vez no. Lo dejo en sus manos.  

viernes, 3 de junio de 2016

Retorno a la Luna

Han sido las 24 horas más caóticas de mi existencia, donde una montaña rusa de emociones ha recorrido mi entorno llegando al fondo de mi ser y subiendo por la curva de mi demencia. Despierto envuelta en una sombra casi sepulcral, miro a mi alrededor y solo hay sombras, humo, desierto, frío, lágrimas, temor y un sinfín de cosas que me devuelve a la vida, con un poco de valor y fuerzas para salir huyendo de este calabozo tenebroso y patético. Miro hacia atrás mientras mi ojos se humedecen a cada paso. No quiero irme, no quiero dejarte solo, no ahora, pese a haber perdido una batalla inicial, he sido herida de muerte, mi cuerpo sangra, me han robado el polvo mágico para volver a casa, Ali no puede ir a la Luna este amanecer, hoy no. Hoy no.

Grito y nadie me oye, trato de hacerte señas con las pocas fuerzas que me quedan, y no contestas, solo repites un libreto por obligación mientras tus ojos me dicen otra cosa: 'huye Ali, corre, sálvate, puedes estar bien sin mi'. No puedo, pero mi esperanza y fe en ti es más fuerte que nada en este universo, 'en esta vida y 7 mil millones más ¿no es así?', sacudo mi cabeza, mis cabellos ondulados se pegan a mi rostro húmedo y mis labios tiemblan al pronunciar tu nombre, no escuchas, solo quieres que me vaya mientras el dragón va a tu encuentro, va a devorarte, a maldecirte, a culparte de todo, de tu existencia, del aire que respiras; y yo, yo solo debo correr sin mirar atrás. Odio las despedidas, soy mala en esto.

Han pasado las horas, he caminado cientos de kilómetros con los pies descalzos, a lo lejos diviso un oasis, posiblemente sea una alucinación, pero no, ahí está, el oasis que todo superviviente desea hallar en medio del desierto árido y congelado. Hundo mi cuerpo en el agua fresca, me quito las ropas llenas de sangre, mis manos recorren cada rincón de mi ser, dolorosa situación, castigo ejemplar. Llega la noche, sigo flotando sobre el agua, no tengo casi nada de sangre en el cuerpo, palidezco, deliro, grito tu nombre al cielo estrellado y me sacudo de dolor evocando gratos momentos. Alto. Para Ali, un ángel ha venido a rescatarte. 

- ¿Por qué lloras tanto? ¿Por qué dejaste la luna?
- Solo quería hacer las cosas bien, ya no aguanto esta soledad ángel de la guarda.
- ¿Sabías que existen las segundas oportunidades? Ven, dame la mano, te llevaré a casa. 

Como un rayo mi ángel me cargó entre sus brazos, mi cuerpo desnudo se envolvió de ropas aterciopeladas, mis pies tenían sandalias de oro, mi cabello adornado con flores multicolores y mis ojos, casi disecados, volvieron a la vida. Ya en casa, al cual llamo 'inframundo', fui acomodada en la silla de caracolas y espaldar celestial, en la misma ventana, al lado del pajarillo azul, bajo la sombra del árbol que planté para esperar tu regreso. Una, dos, tres, veinte, ochenta, mil lágrimas recorren mis mejillas rosadas. Antes de irse, mi ángel me regala una bolsa de polvo de estrellas, una vara de rocas de marte y una esfera de cristal de neptuno, 'desde aquí, puedes verlo, no te preocupes Ali, todo estará bien'.

Cierro los ojos mientras mi ángel se pierde en medio del horizonte, nuevamente he aquí sola, en recuperación indefinida, revivida por gracia divina, salvada por un ángel enviado por mis amigos y lectores. Gracias por invocarlo, gracias.

Quedo en silencio por varios minutos, la radio cósmica hace sonar nuestra canción, melodía que escuchamos horas antes de la batalla, mientras me explicabas sobre la teoría de la relatividad a tu modo, como somos átomos, electrones, la vida y la muerte, el estar aquí y en otra dimensión paralela también. Ay pequeño ser, rezaré todas las noches hasta que regreses.

¿Quién me puede prohibir que yo mencione tu nombre? Te esperaé, nunca lo olvides, si no es en esta vida, será en la otra cuando seamos gatos, o perros, o a mi me guste el verano y tu ames el invierno, para poder por fin caminar de tu mano y acariciarte el cabello mientras vemos el atardecer con el mundo a nuestros pies. Perdóname por no ser fuerte y luchar, te amo tanto que prefiero sacrificarme para que seas feliz. Mientras tanto, viviré en este exilio perenne mirando el horizonte a ver si regresas. ¿Regresa si? Algún día, a cualquier hora, pero regresa.


Pd. Le pido al cielo que te proteja, mientras que yo, ya le encontré el gustito a la espera. 

Primera batalla

La alarma sonó a la hora habitual, mi cuerpo yacía tendido en cama y mis ojos se abrieron en medio de la oscuridad, el suspiro combinado con una sonrisa traviesa traía a mi mente momentos tan bellos como la última tarde. Hubiese preferido paralizar el tiempo con mi polvo de estrellas y escapar junto a ti en ese instante, retroceder el tiempo, encontrarme en algún punto de tu camino y gritarte 'aquí estoy' antes que tu vida diera un cambio radical. Pedía imposibles, el destino es tan canijo y desgraciado como un incendio destructor que prefirió colocarnos en un momento de la historia, tu historia, nuestra historia.
Literalmente, tenemos el mundo a nuestros pies, ¿toda la ciudad se habrá enterado de lo que hicimos ayer? Creo que si. Mi pequeño y dulce ser, decidiste invocarme en medio de tu algarabía y aparecí teletransportada de milagro. Ahí estábamos, como dos inocentes niños a punto de escapar del universo por un instante. Cumpliste tu sueño, tendrás tu castillo de ensueño, me muestras cada rincón como un verdadero trofeo, es tu esfuerzo, tus ganas locas de vivir esta vida malparida pese a todos los problemas que pudiste vivir en el pasado; es tu fuerza natural, combinada con mi sonrisa infinita al verte emocionado y orgulloso de ti mismo. Dices que aun falta más, tienes en mente miles de planes y uno de ellos, soy yo. Tengo miedo. Me pides locuras y yo juro cumplirlas a rajatabla, soy terca en mis decisiones y tu demuestras que puedes dominar mis demonios con una sola palabra. Acaricio tu rostro esbozando una sonrisa, lo siento, pero lejos de querer despertar con tu sonrisa a días eventuales, yo quiero estar contigo el resto de mi vida, abrigarte en el invierno, jugar en verano, apoyarte en otoño y hacerte soñar en primavera. Esa, es la única verdad que el mundo sabe a carta abierta.
Recuesto mi cabeza en la pared mientras observo el horizonte, el sol aparece imponente en el firmamento, esas cosas pequeñas son las que me hacen sentir vida de nuevo, fuera de lujos y cosas exóticas, el hecho de saber que hay seres tan divinos como tu me renueva de paz y da aliento al alma. Unas lágrimas recorren mi rostro al sentirme orgullosa de ti, de tu fuerza innata y la locura de arriesgarte a compartirlo conmigo, así sea por un instante.
Me abrazas, coges mi cintura, hundes tu rostro en mi cabello, me reafirmas el hecho de continuar con esta demencia colectiva dual, me besas, me miras y te llenas de mi energía, me repites mil y un veces que me extrañas, me amas, que te espere, y yo, yo solo soy un manojo de nervios entrelazados con tu piel, una pequeña niña que solo pide un poco más de ti, de tus anhelos, de tu fuerza, solo de ti, nada más.
“El mundo está a nuestros pies, de aquí al infinito y 7 mil millones de vidas más”.
Pasan las horas, te quedas dormido en mi pecho, mientras duermes observo tu rostro relajado, tu semblante cambia, tu cabello se renueva, te quedas inmóvil como un bebé, despiertas y continuamos en el ruedo, idas y venidas. La noche promete ser mudo testigo, me transporto en una nube a casa, duermo algo adolorida, ha sido una jornada exhaustiva, luego despierto, suena la alarma a la hora habitual, mi cuerpo yace tendido en la cama, mis ojos permanecen abiertos en medio de la oscuridad, el suspiro combinado con una sonrisa traviesa atraía a mi mente momentos tan bellos como la última tarde. Aquella tarde, que quedará para la historia.

Las horas pasan, tengo un presentimiento que aprieta mi pecho como una lenta agonía ¿Qué pasa? ¿Qué es esto? El tiempo me dio la razón. El sueño se volvió pesadilla, soy herida de muerte, jamás debí dejar el inframundo, maldigo mi suerte y mi inocencia, temo por ti, me da pánico que te estén dañando, daría mi vida y último aliento para protegerte, recuerdo tu teoría de la relatividad, la vida y la muerte, los mundos paralelos. El dragón despertó y yo sigo aquí, no tengo nada a mi defensa, mis manos están vacías, solo me queda la magia interna, mi espada de luz quedó en casa, he entendido ahora, es momento de la primera batalla…  
(Continuará) 

lunes, 30 de mayo de 2016

Preludio - Cartas desde el Inframundo

Abrazo a mi soledad en primavera eterna como una nube tocando el cielo, siento el tiempo alterno a mis días como manecillas de un reloj quebrado. ¿Qué hago aquí? ¿Qué estoy sintiendo? Una pregunta ronda mi cabeza y me llena de curiosidad mientras creo hilos con recuerdos en flor, estás ahí, te observo.
Soy feliz, si tu eres feliz, sin mi, pero al fin y al cabo, feliz. No temas dócil ser, una Ali en la Luna decidió abandonar el paraíso y regresar al inframundo.
Hola, ¿Estás ahí? Mi telescopio te ubicó y solo quiere volver a ver tus ojos a través de sus pupilas disecadas.
La luna llena se refleja en la laguna pequeña donde un grupo de pequeños seres posan sus plumas y juegan a las escondidas al anochecer, la tarde ha caído, se avecina una tormenta ligera en el horizonte pero yo, sigo sentada, esperando una respuesta o quizás, solo ver tu rostro aparecer en la neblina. La primavera es larga, tediosa y a veces aburrida, pero al fin y al cabo, mi primavera; construida con manos de sol y polvo de estrellas, cubierta de un manto de constelaciones y planetas gaseosos que me arrullan a diario, mi cama es una vía láctea y mis sábanas han sido diseñadas con hilos de diamantes estelares. Todo es perfecto, mi vida es grandiosa, hasta que un recuerdo me atraviesa la mente y la nubla por completo, solo una cometa - gigante, magnificente y acalorado - me saca de rumbo y piso nuevamente el suelo. El amanecer se avecina, es hora de hacer el desayuno. 

Abro la puerta, la mesa tiene dos sillas grandes a los extremos y cuatro pequeñas rodeándolas, la principal está marcada con tu nombre, tres de ellas tienen las patas rotas y solo una queda intacta como preludio de una esperanza mía - y terca - que no cesa. ¿Mi silla? Ah, esa está aquí, pintada con extracto de caracolas marinas perladas y un respaldar celestial. La comida está servida, sólo un plato está lleno mientras te imagino frente a mi, sonriendo. Los bocados pasan y mi mente vuela como un águila en medio del alba, 'la espera no desespera', mi cuerpo está aquí, mi canción suena en la radio cósmica y vuelve la pregunta: ¿Dónde estás?
Este preludio es solo el inicio de mi camino, de una larga espera y cientos de días, semanas, meses y años para volver a encontrarte. Son siete mil vidas después de nosotros ¿Recuerdas? 'Para siempre' quedó pequeño, tu sonrisa sigue impregnada en el firmamento, mi universo, tu infinito; mientras tanto, me siento en la ventana a observar el día pasar, el mismo pajarillo azul se posa nuevamente en el árbol que planté para darme abrigo y me entabla conversación.

Todo sigue igual, a espera de que vuelvas, una espera – repito – que no desespera.   

jueves, 12 de mayo de 2016

La espera

Esa ansiedad que recorre mis brazos y piernas cuando espero, cómo te diviso a través de una calle ruidosa y voy corriendo a tu encuentro. Ese beso enternecedor, tímido, cargado de emociones encontradas que me transportan a una época donde todo era perfección. Un taxi y reposas tu cabeza en mis piernas, acaricio tu cabello crespo tratando de peinarlo con mis dedos, una caricia en tu rostro suave y vibras como un pequeño niño que debe ser amado, te doy un beso en la cabeza, mientras cierras tus ojos y sonríes. Una demostración sutil que aún despiertas sentimientos de ternura y protección en mi ser, este ser que pese a haber sufrido, sigue y es terco en tu búsqueda. Me conversas de tus planes a futuro, de ese sueño de tener una casa propia, de tus mil y un cosas materiales que posees; en cambio a mi, no me sorprenden, solo me atrae la forma en cómo tratas de escudarte tras palabras banales evitando mi mirada. Hemos llegado al lugar, bajamos, caminamos unas cuantas cuadras e ingresamos – previa compra de un sixpack de cerveza – abres la puerta y te dispones a descansar enredado a mi cuerpo. Tengo miedo, miedo de tenerme a mi lado, hablando del mundo, con mil y un de cosas alrededor. Los detalles posteriores me los guardo, no quiero ser morbosa con mis lectores, pero de algo estoy muy segura: aún te amo. De una manera inexplicable y caótica, como una droga incapaz de dejar, eres la medicina que curó todo mi ser y renovó cada espacio destruido.
Ahora, he despertado, todo era un sueño, toco con mis dedos el hueco entre mis sábanas y almohada, no estás aquí, aún no llegas, te perdiste en el camino o tal vez, nunca tomaste el vuelo a la luna. Esta luna, que en primavera eterna espera verte arribar cada atardecer con tu sonrisa perfecta y abrazándome para nunca más soltarme.
¿Dónde estás? Aún sigo aguardando el momento, mientras tanto, ya le encontré el gustito a la espera.  

miércoles, 4 de mayo de 2016

Soy

Andábamos perdidos y nos volvemos a encontrar, esa es la ley de la vida, cada uno es dueño de su propio destino sin saber cuándo te hará una jugada e intentarás huir de lo inevitable: creer en una nueva ilusión. Se preguntarán queridos lectores a qué, o quién, me refiero; pues, se trata de un joven que me robó muchas sonrisas en un breve y dulce instante. No puedo decir que esté enamorada otra vez, soy realista, pero volver a sentir orugas que podrían volverse mariposas en un tiempo prudente – pese a mi fobia a tales insectos voladores – hace reafirmar mi decisión de mantenerme en esta primavera eterna. He subido a un columpio que no para de mecerme con suavidad, un arrullo corporal evoca el recuerdo de sus ojos llenos de tantas cosas extrañas y magníficas, esas rarezas que encuentras solo una vez en tu vida. Solo se vive una vez Ali, eso está de más decir.
Soy la que soy y nunca volvió a ser, la que se congeló y decidió vivir huyendo del amor, la que hirió a muerte a muchos y pagó con creces cada pecado cometido; ahora todo es diferente, el sol sigue brillando en mi ventana y un hermoso arco iris fue invocado con mis poderes mágicos, mis manos hicieron el conjuro de la perfección, el último polvo de estrellas blancas fue regado en mi pasto y él estuvo ahí, presente, con una sonrisa que paralizaba al atardecer y una inteligencia cautivadora que reavivó mi corazón curando cualquier temor o ansiedad.
¿Quién es él? Simple, él es él. Nadie más que él y su peligrosa manera de salir corriendo, como un cordero tras un cazador. No temas pequeño ser, no intento hacerte daño, solo es una breve confesión al aire que nos pertenece y mueve el tiempo de manera drástica; somos dos elementos idénticos y a la vez diferentes, tu amas el verano, yo el invierno, tu ladras como perro, yo maúllo como gato, duermes hasta tarde, yo despierto al alba, tu amas los libros, yo adoro sentarme y leerlos una y otra vez, adoras el arte, yo amo practicarlo a diario, crees en el poder de la energía, yo remuevo la energía y la convierto en un tesoro. Y así, una larga lista de cosas infinitas cargadas de sinceridad o locura, como dirían mis amigos. Soy yo, no tengas miedo. Solo son palabras que no puedo decir frente a frente porque prefiero escribir, mover mis dedos y plasmar mis extrañas formas de demostrar sentimientos en una hoja, haciendo lo que más amo en este mundo, y otros: arte.
Sigo sentada en la ventana, viendo como los días pasan y oyendo el canto del mismo pajarillo azul en el árbol que planté para darme sombra al mediodía. El invierno acabó, el campo es más verde de lo que parece, mis pies tocan el piso húmedo y fresco, mi sonrisa está ahí, solo faltarías tu visitando mi luna, este pequeño hogar que tiene un gran secreto por descubrir, ¿cuál es? Averígualo.


viernes, 18 de marzo de 2016

Semilla

Como una semilla que crece día a día
así eres tu, extraño ser
alienígena que invade mi ser a cada segundo
¿sabías que me haces sentir viva?

Lejos de tener miedo, quiero conocerte
saber de tus sueños, velar por ti, arrullarte cada noche y cantarte en la oscuridad
verte sonreír cada día, acompañarte en cada paso
ser solo los dos contra el mundo
tengo miedo, mucho
de perderte
todo es tan confuso ahora
la vida me da una nueva oportunidad y es una prueba a muerte
corro para disipar mis dudas, problemas y demonios internos.

Ya no me importa nada,
solo tenerte a mi lado es mi único sueño
llevar contigo un sendero único
solo los dos
tu y yo
¿La vida es perfecta, no?

Diseño cada ilusión con hilos de un corazón en deshielo
gracias por darme esta oportunidad.

Te amo. 

miércoles, 9 de marzo de 2016

Invierno

Fue una semilla que me despertó tras un largo letargo
sus manos me indicaban el camino correcto
por primera vez – en mi vida – pensé en un futuro,
pensé.
Ahora he despertado
el sueño acabó
¿tanta maldad puede existir en este mundo?
Me pregunto por enésima vez mientras veo mis manos vacías,
él no volverá
se olvidó
nunca habló.
Miro mis pies mientras doy diez pasos contados
el sol irrita mis pupilas dilatas
el corazón me palpita a mil por hora
¿Qué es esto?
'No Ali, no temas' me dice mi voz interior
Tomo el primer vuelo a casa,
entro a mi hogar ahora solitario
desempolvo las cosas, agendas, vestidos de flores…
las lágrimas caen
esta alienígena conectó la congeladora,
retira con cuidado su corazón
'No era nuestro tiempo', repite mil veces.
Lo siento pequeño ser, hoy no es nuestro día.

“Should've told you what you meant to me, Cause now i pay the price. And in another life I would make you stay so I don't have to say you were the one that got away” - KP