lunes, 7 de diciembre de 2015

Estelar

Un nudo en la garganta da inicio a un mar de emociones distantes que creía olvidadas, 'conóceme en el espacio exterior' rezaba el inicio de la canción es extraño estar así, pero duele más saber que nos separan kilómetros y ahora, tu silencio.
Perdón si fui muy directa o fría, pero es necesario un poco de 'aterrizaje' (así lo llamo yo) a tantos problemas internos que uno puede tener. Solo quería compartir la preocupación e impotencia de no estar a tu lado, el no poder verte sonreír cuando oíamos música en común, mientras veíamos videos tiernos o hablábamos de Pokemón. Sí, suelo ser muy directa e hiriente, es parte de mi forma de ser, solamente que, ahora es diferente: la distancia entre ambos es directamente proporcional a tu silencio y mis temores.
'Eres estelar', si, es cierto; fuiste, eres y serás la más bella e inexplicable equivocación que una red social pudo cometer. Cualquier filtro puede botar mil contactos a una sola persona, podemos llamarle 'destino' – propongo yo – más allá de eso, no hay más que una soledad que fue erradicada desde el primer momento que vi una imagen. Sonará jalado de los pelos, me dirás loca o tomarás estas palabras como una mera manifestación de demencia o grito desesperado; pero es cierto, complementas mi universo. No mundo, no vida, no existencia, MI universo, aquel que daba por muerto hace mucho tiempo; esta alienígena fue contagiada por la mayor fuerza que mueve todo lo que hay.
Extraño tus buenos días o buenas tardes, idiomas latinos de difícil pronunciación, una serie de acontecimientos que a la larga reforzaron nuestros lazos, no me importa si no sientes lo mismo; estoy acostumbrada al rechazo. Es una marca innata. Solo no quiero tu silencio. Eso me destruye, llámalo 'egoísmo' u 'orgullo' es más parecido a todo lo que nos rodea. Sí, el mundo apesta y tú eres el único encargado de cambiarlo.
Sonríe siempre, mis ojos no se cansarán de mirar las comisuras entre tus labios cada vez que lo haces a través de una imagen congelada. Sueño – lo admito – con el día de ir y pisar tu planeta ¿aún no lo entiendes, no? Yo tampoco.
Abrázame, cierra los ojos y hazlo; siempre funciona.

PD: I've grown tired of that place, wont you come with me?


lunes, 29 de junio de 2015


Pudiste ser feliz

tenías la oportunidad en tus manos

la desperdiciaste

no se trata de mi

es ella quien acude envuelta en grito de auxilio

te ama tanto como yo

(en silencio sepulcral)

pero tu negligente manera de ‘querer’ pudo más frente a sus inocentes formas de amar


Abre los ojos

es lo único que repito en cada oración

deja el dolor y sé feliz

sonríe sin desdén, deja la falacia, sé natural

no lo escuchas, ni lo harás jamás


Abro los ojos mientras seco mi cuerpo del mar donde me hundía  

no tengo más que decir

son palabras absurdas disfrazadas de resignación y verdad


Pudiste ser feliz

pero…


¿quién eres tú?

sábado, 27 de junio de 2015

Sombras

Sombras, sombras como tus dedos recorriendo mi espalda

como dagas lanzadas en medio de la nada

como tu mirada fingida
tan fría y distante

solo sombras que abordan mi presente

ponzoña letal a mi espíritu

¡Largo de aquí! ¡Eres escoria! ¡Eres nada!

grito en silencio que se consume cada segundo

uno, dos, tres… mil minutos

¿Quién eres?

Solo humo, sombras y nada; vacío en mi universo paralelo

abrí los ojos mientras mi cuerpo caía profundo

cadenas amarradas con tu nombre

¡Largo de aquí! ¡Eres escoria! ¡Eres nada!

sombras y humo – lo repito como mantra sagrado –

un hilo de sangre vuelve

es tu recuerdo disfrazado

sonrío y desvío la mirada, debo volver a mi horizonte

volteo al pasado

eres tú, otra vez

lánguido, oscuro, falaz, cretino

miles de carcajadas al unísono

hielo perpetuo

hoguera que reaviva mi perdón

eras solo un alma en pena

sombras y humo 

solo eso…

sombras y humo


PD: no te preocupes, estoy bien. 

lunes, 11 de mayo de 2015

Compenetra

Tomo un respiro, dos semanas sin escribir han sido terribles para mí. Lo último que recuerdo fue una publicación que hice en estado de ebriedad, la gracia me costó una faringitis terrible, menuda consecuencia, placer culposo.

Anoche te recordé, fue raro volver a tenerte en mis pensamientos y terrible aun cantar a solas mientras mis ojos ciegos me guiaron a un rincón de la ducha. El agua limpió mis demonios, recorrió mi pecho y piernas de manera lenta y delicada, casi sexual, una bocanada profunda y mi cuerpo se hundió en la tina recién estrenada. “Descubre lo que está dentro de mí”, repetí esa frase mil veces. Es cierta la teoría, a veces escucho canciones para sentirte a mi lado, recordar tu aroma y volver a mi universo paralelo. Terrible, patético, hiriente, desolador pero cierto. Una Lena casi extinta afloró y pedía a gritos buscarte, era absurdo, nunca fuiste mío y jamás lo serás. Dos ojos se abrieron dentro del agua mientras los pensamientos flotaron como delicados cisnes en un lago, una canción sonaba en el celular y los recuerdos fueron cuchillos que asesinaron salvajemente a esos delicados seres. “Todos tenemos a alguien que se compenetra con nosotros”, terrible afirmación.

Segundos pasaban y la desesperación invadió el ambiente, el oxígeno se acababa, era momento de salir a flote pero la delicia de tener mi cuerpo bajo el agua relajaba. ¿De esto se trata? ¿Tener el mejor de los placeres y cuando estas a punto de morir, salir para volver a la vida? Irónico.

“Saca afuera lo que está debajo de esta cubierta, recuérdame que siempre nos tendremos el uno al otro más que cualquier otra cosa”, dos pupilas se contrajeron e incendiaron de suave rojo carmesí. Ritmo cardiaco acelerado, ¿De esto se trata? ¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Por qué mentías?

Un golpe de valor hizo que me sentara agitada, la cabeza dando vueltas, el agua tibia se congelaba y una sonrisa se asomó.



“We all have a weakness 
but some of ours are easier to identify

lunes, 20 de abril de 2015

Breve crisis existencial

Hoy llegué tarde a redacción, problemas familiares y algún que otro cachito de depresión se asomaron esta fría mañana limeña; sin embargo no todo era color hormiga, comí un chocolate antes de morir de inanición y las ideas fluyeron en este cuerpo de menos de 168 centímetros de altura, cabellos, ojos negros y contextura media.

Este fin de semana tuve una breve crisis existencial, a veces puedes tener una decisión en la palma de la mano pero la dejas ir ya que al final, no será trascendente en tu camino; esta vez no fue así, derramé algunas lágrimas porque a pesar de tener una gran amiga y dos secuaces que me alegran las noches, mi corazón sigue vacío. Leí un artículo sobre la amistad, esas que perduran a pesar de los problemas, malas decisiones e influencias de terceros; sí, extraño esas épocas.  

Pude tener las peores decisiones en los últimos meses, o años, pero yo no tuve el privilegio de otros. Mi adolescencia y juventud fueron – siguen siendo – difíciles. El saber qué es llegar a casa luego del colegio y ver a tus padres o hermanos sentados en la mesa almorzando un plato de comida tibia hecho horas antes era una utopía para mí.

No puedo juzgar con un dedo ni calificar a una persona con un ‘por eso estás así’ o un ‘me cansé de tus estupideces’, a veces puedo darme cuenta que estuve rodeada de seres que lejos de brindarme una amistad han cambiado con el tiempo olvidando su orígenes, su esencia. Eso sí me repugna (disculpen el término) porque a pesar de crecer sola o aprender a ser independiente desde niña, salí adelante con mil cuchillos atravesados por la espalda. Sigo respirando y me jacto de aprender de mis errores así muchos digan que estoy equivocada y no valgo la pena.

Aún sigue en mi mente rebotando sus palabras: “nunca dejes que nadie te señale por cómo te criaste, eres mil veces más fuerte que ellos”. Gracias Martín, tu legado sigue vigente.

Sí, fui puta ramera prostituta o cómo quieran calificarme pero ¿qué es más doloroso? vivir bajo una máscara y las apariencias o andar por el mundo mostrando el verdadero yo a pesar del veneno que caiga en el camino. En mi caso, decidí – desde que ellos dos cerraron los ojos –seguir sola, sin desmerecer la compañía de Shiraz.
Es mi tiempo, es mi vida, es mi interior, mi frialdad convertida en flores, mis lágrimas dieron sazón a mi camino, soy yo, nunca lo duden.

“La flor que florece en la adversidad es la más rara y hermosa de todas”


Perdonen el cambio brusco o las palabras, pero esta escritora necesitaba botar lo último del dolor. 

viernes, 17 de abril de 2015

Recordando

Luego de darme cuenta de los temas que abarca la coyuntura - que van más allá de una política inundada de dimes y diretes - analicé quien es quien en este mundo, cómo un puñado de dólares en mano puede cambiar tu camino y a veces tu forma de ser, dejas de ser tu esencia fundiéndote en la banalidad o egocentrismo. Hoy revisando las notas que llegan día a día en redacción caigo en cuenta que hechos como el pedido de Promsex en revisar la ley de despenalización del aborto en casos de violación, protestas contra el bypass en la avenida 28 de julio, rescate de perros abandonados o conmemoración de los caídos en el holocausto, hacen que ame mi carrera y no arrepentirme de esta decisión que – a pesar de las críticas – me da de comer cada mes. No hay nada más placentero que comprarme una salchipapa o pollo ‘broaster’ en la esquina de mi casa cada fin de mes con este sueldo; esas amanecidas, excesos de sueño  y vida bohemia que me invade, vale la pena.


No quiero dejar de lado un hecho muy importante citado líneas arriba, la conmemoración de la muerte de más de 6 millones de judíos en el holocausto hacía los años 30. La maquiavélica ideología de Adolf Hitler, autodenominado el ‘Führer’, sus secuaces, las miles de almas inocentes, llanto, frustración y sueños rotos; todo combinado en una atmosfera de guerra que quedaría para la posteridad. Esa es la clave de todo: el futuro, cómo las generaciones verán este suceso que a mi parecer – y modestia aparte – marcó mi infancia tras leer una enciclopedia Lexus que mi padre me había regalado por mis 7 años; “esta niña hiperactiva debe leer y dejar esas tonterías del baile, eso no le conducirá a nada”, rezó un día. Hoja tras hoja me comía las palabras técnicas y términos que me llevarían a decidir años después mi carrera y única pasión, el periodismo. 


miércoles, 15 de abril de 2015

Volver


Por enésima vez volví a soñar contigo es raro y dramático por estas épocas volver a pensar en ti, en esas palabras, hechos y anécdotas que solo el viento sabrá donde terminarán; pero algo siempre fue cierto: estás ahí, a mil metros de distancia, a un micrófono de longitud o una pantalla de frustración. Esto será muy breve - a mi modo - las cosas no han sido fáciles estos meses y aún me cuesta despertar sin tener la incertidumbre de saber qué haces, a quien besas, a quien le mientes o dices 'querer', a quien estarás dedicando cada palabra que botas por esa boca que tantas veces recorrí en mis alucinados momentos de embriaguez.

Nada más, un punto final y se acabó, sin embargo, aunque tú no lo sepas te recuerdo cada amanecer de lluvia o en mis escapes incógnitos a ver el mar, fiel testigo de mis decadentes palabras de infante. Es mi única cura a tantos males que me diste, a tantas ilusiones estúpidas dentro de mi propio cuento, nunca fuiste mío y jamás lo serás.


“Y tengo clavada en mí una condena de años y de preferencias que dicta que a mí no me tocas” - Mabü



PD: ¿alguien sabe lo que es el masoquismo? he aquí una prueba. 

Atte. Lena

lunes, 13 de abril de 2015

Decir

A veces suelo ser muy fría, indiferente y seria, la realidad es muy distinta a esta máscara que trato de mantener por el miedo que me invade cada amanecer. Busco salidas pero siempre está esa sombra persiguiéndome, mi soledad.

Pasan las horas, sigo recluida en este espacio de metro cuadrado donde solo puedo plasmar mis dotes de redactora amateur mientras la paciencia se colma escuchando al ‘flamante primer ministro’, lo odio, hay que admitirlo.

Ella está ahí, es Zoe viendo todos mis movimientos y Lena – su merced – huyendo por la ventana del quinto piso del edificio ante el constante acoso. “Apúrate y soluciona esa disyuntiva”, esa era la clave.


Querido Rafael:
Hace mucho que te observo y tú también, no sé muy bien de dónde eres o qué tiene tu pasado pero esta batalla a muerte entre mi mente y corazón debe terminar. Sólo te pido un sincero detalle: deja de mirarme con esos ojos de cielo nocturno que posees y añoro en mis instantes de debilidad carnal. Es doloroso saber que aparentes una timidez o indiferencia y darme cuenta (por experiencia) que sufres en silencio. Gracias por sonreír, eso ilumina el día, calma cualquier dolor.

Atentamente, F.

PD: no tengas miedo, yo también sé cómo es aquella soledad.