miércoles, 21 de diciembre de 2016

Queen

Aún recuerdo la primera Navidad sin ti, sin tus hilarantes comentarios o sarcasmos familiares, sin tus palabras de aliento y emoción infantil al llegar la nochebuena. Recuerdo que la última vez fuiste el primero a quien abracé, nadie presumía que meses después partirías sin retorno en una danza a la eternidad.

Recuerdo haberte regalado el casete que habías perdido alguna vez en la mudanza a la casa donde pasé mi infancia; 'Live Magic' de Queen, tu banda favorita. Recuerdo que ese mismo 24 - en la tarde - le grité su vida entera al proveedor de LP's porque no llegó el pedido del 'Made in Japan' de Deep Purple. ¡55 dólares señor! ¿¡Hice el pedido desde noviembre para que a pocas horas de nochebuena no se lo llegue a entregar a mi padre!? ¿Sabía que es el regalo perfecto? ¿¡Ah!?. Sí, una Ali sacó todo el carácter en ese breve instante ante los ojos atónitos de un señor pelucón, barbón y cuarentón coleccionista de música retro, su solución a todo el ajetreo fue: "Le devuelvo los 55 dólares señorita, despreocúpese, pero a cambio le entrego un casete... es el último que me queda y es de colección. ¿Lo conoce?". Sin dudarlo acepté la ganga con gran emoción y guardé en mi bolso dicho casete negro con detalles rojos, blancos y un Freddy Mercury con su famosa casaca amarilla, esa noche una sonrisa se dibujó en el rostro de mi padre, unas pequeñas lágrimas cayeron por sus mejillas y le prometí que para su próximo cumpleaños tendría entre sus manos el LP de Deep Purple que tanto añoraba desde 1992, ese suceso nunca pasó, solo me queda el recuerdo de una de las más valiosas intenciones que hice en mi vida y que contaré como anécdota personal.

Solo faltan 4 días, sería la segunda Navidad sin ti y aún parece insólito que no me despiertes con tu voz rasposa o tarareando alguna melodía de Looney Tunes el 25 a las 8am exigiendo el desayuno de pavo, pavo, pavo y más pavo. Es duro a veces querido lector admitir que las personas más importantes no están presentes en momentos claves, ¿pero saben algo? En vez de deprimirme o lamentar el destino, me lleno de fuerza natural, de ganas de continuar en este camino y de lograr todos mis sueños pese a las carencias. Solo somos dos: mamá y yo, mi pequeña familia, mi pequeña y adorada familia. Así como amo vivir el día a día, también amo verla sonreír, protegiéndola en silencio pese a la adversidad - o maloentendidos - ella no es expresiva, es demasiado cerebral, yo una soñadora empedernida. Somos como el agua y el aceite pero unidas por el milagro de la vida. Te amo mamá, gracias por todo, aún falta muchas lunas por recorrer, eres el sol que controla mi rotación y yo, tu pequeña y única luna distraída.

Nunca dejaré de mirar al cielo cuando recuerdo, sin ánimos ocultos o misteriosos me muevo a ritmo del viento danzando de nube en nube, solo mi estrella me hace pisar tierra, ¿y saben algo? Me encanta.

Hoy es día de poner en bandeja los buenos momentos vividos, de alegrar el día a día y nunca olvidarse de las promesas. Buscaré mi agenda para escribir o pintaré un mandala en nombre del amor, de la vida, de los sueños, del presente, de ti, de mi, de nosotros y de quienes nos rodean.

Ali regresa a su luna, el verano empezó hoy en mi hemisferio y no tengo miedo al futuro. Espero y no desespero estrella, es hora de brillar. ¡Feliz Navidad a todos!

Atte. Aldine.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Soy luna

Esta vez insistiré: no hay referencias explícitas o implícitas, las circunstancias me incitan a restringir ciertos fundamentos para dar pase a nuevos aires, y es cierto, todo cae por su propio peso sin ánimos de ofender a nadie.

Soy la luna, sobre expuesta, aquella que todos miran al anochecer, varios especulan sobre su verdadero propósito, se preguntan que habrá detrás de tanta luminosidad, de tal presencia en medio de la penumbra; muchos creen que solo anuncia tempestades, otros que hay un gran misterio que vale la pena averiguar. Yo lo llamo: Vivir.

Me rodean infinitas estrellas, sé que no soy la única luna en el firmamento pero dentro de mi zona de confort irradio la suficiente energía para llenar corazones e inspirar mentes. Muchos intentaron pisar mi espacio vital, muchos llegaron a invadir mi terreno, me despojaron de todo, me golpearon, me escupieron, blasfemaron en mi contra y no moví ni un dedo para evitarlo. Sola me quedé, dando señales continuas de existencia en medio de la penumbra, el eclipse llegó, me escondí por temor al daño, luego llegó el Sol preguntando: ¿Qué sucedió?, yo respondí: Nada.

Aquel sol me indicó cual era el camino, si era necesario dar miles de vueltas a la Tierra para llegar al punto exacto, esparcir mi luz interna para dar vida a nuevos momentos, varios me observaron sin entender el suceso, pocos lo comprenderán, pero lejos de decaer ante tanta maldad, me impuse con fuerza natural.

Luego llegó un cometa, rozó contra mi superficie parte de su cola estelar y pidió perdón, desde ese día somos amigos y cada vez que aparece le narro mil y un historias que los humanos me cuentan en sueños, canciones, poemas y palabras a la medianoche. Es muy importante tener un buen amigo cuando más lo necesitas, y en este caso, no fue solo uno, fueron varios y ahora muchos cometas me visitan o preguntan por mi. Yo bien, muy bien, ¿y ustedes?

Así pasó el tiempo, no recuerdo exactamente cuánto, pero una noche volvió. Quedé absorta al apreciar aquella estrella que había sido absorbida por un agujero negro, y que gracias a su propio polvo estelar regresó del inframundo. Me contó que no le importaba esperar siete mil millones de vidas para volver a verme, yo le agregué: 'siempre estaré aquí'.

Después de eso, cada uno avanza por su lado, de vez en cuando nos cruzamos y cuando es hora de descansar, nos enviamos luz, cuando ambas fuerzas colisionan se forma una belleza astronómica inexplicable aún no descubierta. Ese será nuestro eterno secreto.

Hemos construido senderos que regresan a un mismo punto, soy luna, eres estrella, el tiempo pasará y ambos seguiremos brillando. Agradezco a la vida y a todo ser supremo haberte encontrado, fue una temporada larga y tediosa, nunca olvides que cada sacrificio tiene su recompensa si se hace con el corazón y algo de razón.

Sonríe siempre, cuando lo haces, tu luz brilla en cantidades inesperadas y cura el alma a quienes te rodean.

- Ali