martes, 5 de junio de 2018

Madre

Hay noches como la de hoy donde solo admiro tu rostro
madre
Noches donde llego tarde después de un día terrible en mi cárcel
y solo quiero mi paz.

Ahí siempre estás,
madre.

Hay días donde te desconoces, eres otra
te contagias de la vulgaridad
y funges un papel de villana,
madre.

Otros dónde eres cariñosa, te concentras en amarme
me llenas de todo material e intentas recuperar el tiempo perdido,
madre.

O excepcionalmente, noches como la de hoy donde vuelves a ser tú,
te recuperas de ese Alzheimer social y regresa la mujer que era la loca de su familia,
la revolucionaria,
la indomable,
la heroína,
me conversas de política,
criticas al sistema,
te indignas,
la tienes clara y yo,
yo solo te escucho admirando tu sapiencia,
sapiencia que fue clave para que papá se fije en ti y me den la vida.

Ay madre
madre
madre,
eres un polo opuesto a mi,
o en el fondo somos idénticas,
solo sé que estás ahí
sonriéndole a todo
y maldiciendo al universo.

Maldita sea Aldine, ¿de nuevo leyendo? Por eso es que ya no me hablas cuándo vienes del trabajo, metida estás con los libros y el celular, ¿dónde se metió mi hija? ¿Dónde?

Mamá, calma, sólo soy yo, tu reflejo.

- Ali