sábado, 12 de noviembre de 2016

Conociendo a Ali - parte 2

En la primera parte de este post expliqué brevemente cuáles son mis gustos en temas personales, olores, sabores, detalles y como lo prometido es deuda, esta es la segunda parte. 

- Amo bailar, de cajón puedo asegurarlo, dentro de mi vida tengo ciertos espacios especiales para dedicar a algunas de mis pasiones, una de ellas es dirigir mi energía a la danza, aquella que me transporta a otro universo cuando dejo de lado las formalidades periodísticas, guardo los lentes, me pongo las zapatillas y mis piernas vuelan al ritmo del viento; lo admito, no soy la mejor danzante pero, ¿saben algo?: La música es mi vida, es como el alimento diario del cual depende mi existencia, en este caso, el ritmo de una canción cura todo desde el fondo y espanta a millones de demonios internos que rondan mi mente. 
- Soy una melómana empedernida, cualquier estilo musical puede agradarme, siempre doy una crítica constructiva a nuevas propuestas, si preguntaran cuál es mi estilo pues iría desde el pop, al rock antiguo, punk, algo de dance y volviendo al pop finalmente. No dejo de lado la ópera, onda retro y música folklórica, vivo en Perú, país pluricultural y adoro cuando empieza el sonido de quenas, zampoñas o tambores en una melodía, mis pies no se pueden detener y aflora mi alma producto de una fusión limeña, piurana y cajamarquina de 4 generaciones. ¿Mi banda favorita? Red Hot Chili Peppers, ¿mi cantante favorito? Hum, indefinido pero pienso que Maria Callas es la mejor voz que ha existido en este universo. 
- Siempre le di la contra a mis padres, ambos (virgoriana y capricorniano) tuvieron una única hija (acuariana) que sacó de sus casillas a más de uno - y lo sigue haciendo - puedo poner de cabeza el universo y volverlo a su sitio en un instante; es una de mis virtudes - defectos que no puedo ocultar, he recibido críticas por lo que hago, o lo que digo, pero, eso que más da, lo esencial es invisible a los ojos.  
- Ahora que llega el verano debo admitir que desde siempre he amado el invierno, y aún sigo pensando lo mismo, sin embargo algo cambió en mi ser para siempre y desde ese día - para siempre - aprecio cada momento existente, sea la estación que sea. 
- Tengo una fobia extraña: mariposas. Sí. No pregunten porqué, solo les tengo pánico, si veo una rondando a 50 metros de mi espacio vital (jajaja) salgo corriendo con los vellos erizados y el pulso acelerado; hace dos días una se posó en la ventana de mi dormitorio y créanme que derramé mil lágrimas mientras mi mamá la espantaba y yo corría a esconderme detrás de mi ropero. Eso si, amo a los animales pero mi fobia puede más que todo frente a estos seres tan amados por el 99.9999...9% de la población.
- Tema aparte, si me dieran a escoger una cita romántica preferiría ver el mar al atardecer un día de verano o primavera, posiblemente una cena a la medianoche con velas en el lugar menos pensado y de la manera más casual, las formalidades no van conmigo. Otra opción sería tener un picnic a borde de un lago (haya frío o calor) o sentir el pasto fresco en mis pies descalzos mientras corro contra el viento y luego rodando como niña; mi última alternativa - imposible - es cumplir el sueño de ver un amanecer abrazada a esa persona, en silencio, abrigados solo por una manta y en la cima del mundo, riéndonos de la vida, sin preocupaciones, tener el mundo a nuestros pies y soñar que no existe un mañana, luego prepararle el desayuno y hacer el amor como desquiciados hasta decir basta. ¿Qué? Es una breve confesión, casi imposible de realizar.

Eso es todo por ahora, más adelante podré descifrar mayores cosas y podrán conocer más cosas de mi. Gracias por seguir aquí, los amo ¡besos cósmicos a todos!

Atte. Ali.