sábado, 6 de mayo de 2017

Shiraz

Mis manos acariciaron mil y un veces tu rostro
tus ojos pedían a gritos dormir,
qué impotencia la mía
¡Maldita sea el destino!
¿Por qué siempre me arrebatas lo que más amo?
Tu no, por favor.
- repetí una y otra vez -

Pasaron los minutos,
salí de tu pequeño espacio
caminé unos pasos y fui a trabajar
los peores 55 minutos de mi existencia
una llamada confirmó el deceso,
ya eras uno con la fuerza.

Los días posteriores fueron silenciosos,
llegar a una casa vacía
sin tu olor
ni pasos
sin tu colita rebosante de alegría,
tus pelitos
o babas.

Ay Shiraz,
ya ha pasado un año
el tiempo vuela
definitivamente
hoy el cielo se pintará de colores
saldrá el sol porque así esta destinado
porque hoy hay fiesta en el cielo
y millones de colitas se alegran de tu llegada.

Aquí en la tierra todo sigue igual,
pero ¿sabes algo?
ya no tengo miedo al futuro,
sé que hay dos ángeles cuidándome arriba
Enrique y tu, papa y hermanito.

Todos te extrañan
saben cuál fue mi dolor,
el contexto,
- todo -
sin embargo,
hoy es distinto
renací entre las cenizas cual ave fénix
mi fuerza es inmensa
y gracias a ti, ahora todo es más claro.

A un año de tu partida
mi chancho bello,
mi gordito hermoso,
mi hermanito,
mi todo,
mi Shiraz,
hoy el atardecer se teñirá de alegría
y las estrellas brillarán en tu nombre,
porque así estuvo escrito
y así será.

Te amo,
Atte. Aldine, tu hermanita.

- Ali.